El miércoles volvimos de Sicilia: Manu, Hele, Iñi, Julen y yo.
Preciosa, espectacular, un paraiso... playas paradisíacas, montaña, arte y solecito... tutto. Eso sí, una locura. Entrar en una ciudad más o menos grande con el coche era jugarse la vida, y en carretera no os podeis hacer a la idea. En fin, he vuelto, sana y salva, que no es poco. No voy a contar nada del viaje, mi dispiace, pero lo he contado tantas veces que me aburro a mi misma. Sólo decir que me encontré con mi Lau, y con Anto, y me alegré muchísimo de verlos, les agradezco la visita turística que nos hicieron por Palermo. (Lau, mi manchi ma che mi manchi! :P)
Hoy es un día extraño. He empezado con buen pie (aunque haya tenido que ir a clase), pero luego se ha ido torciendo... Estoy emocionalmente fluctuante. Paso de estar feliz como una perdiz a triste sin darme ni cuenta, y viceversa. Bueno, pero ese es otro tema.
No puedo irme sin nombrar a nuestro amigo Juancho, que ya se ha ido de Firenze, eso me hace pensar el poco tiempo que nos queda, y me da una penica... Este año está siendo demasiado bueno como para que se acabe, no es justo :(. La despedida fue una pasada, hacía tiempo que no me divertia tanto. Los videos y fotos corroboran mis palabras.
Hoy no se que haremos, fiesta griega en el Twice, rave en Calenzano... o peli en casita. Hay variedad de opciones.
Otro día que tenga la cabeza en su sitio y las cosas más claras volveré a escribir.
Saludos a todos.
viernes, 27 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Eli¡¡¡amora¡¡¡¡nada de tristezas....que la vida es bella princesa.....
Ay¡¡¡que Juancho ya se fue,que penilla...como lo vamos a echar de menos...
Dai¡¡¡¡¡che peccato¡¡¡sei la mia vita¡¡¡¡¡¡
Publicar un comentario